El Instituto San Bernardo de La Salle es una comunidad educativa fundada en 1916, que se rige por las normas y directrices del sistema educativo colombiano. El Instituto es dirigido por los Hermanos De La Salle, comunidad religiosa presente en más de ochenta países del mundo, además de un excelente equipo de maestros que se forman continuamente y que han convertido su profesión en un Ministerio Apostólico, que buscando seguir con la inspiración de su fundador San Juan Bautista De La Salle, patrono universal de los educadores, se dedican de forma exclusiva a la formación humana y cristiana de niños, niñas y jóvenes del mundo entero; para lo cual acoge y acata las orientaciones de Fe y la doctrina de la Iglesia Católica.
El propósito fundamental del Instituto San Bernardo De La Salle, es contribuir al desarrollo integral de sus estudiantes de modo que les permita “APRENDER A SABER VIVIR BIEN”, es decir a construir y llevar una vida buena en comunidad. Para lograr este propósito el Instituto identifica como elementos esenciales y transversales de todo el proceso, el desarrollo progresivo de capacidad para: pensar, aprender a aprender, discernir, decidir, optar, relacionarse, proyectarse en su medio y transformarlo. Al desarrollar estas capacidades el estudiante se posibilita así mismo la autoconstrucción de un nuevo sentido y estilo de vida caracterizado por la búsqueda del bien común en comunidad, el trabajo asociado, la democratización del conocimiento y la autogestión y construcción de capacidad.
Para alcanzar la finalidad de “APRENDER A SABER VIVIR BIEN” el Instituto San Bernardo De La Salle ha estructurado su Proyecto Educativo Institucional “FORMANDO CIUDADANOS EN LA ERA DEL CONOCIMIENTO”, con tres estrategias de concreción.
CÉLULAS. ASOCIADOS APRENDEMOS.
Llevar una vida buena, o vivir la vida cristiana, es en esencia preocuparse y promover la construcción de comunidades fraternas donde lo primordial es el bien común; trabajar por el bien común exige poseer una mentalidad solidaria y ésta a su vez se logra y es el resultado de un proceso educativo que proporciona su vivencia. Las celulas, pequeñas comunidades de estudiantes son este espacio, donde a través del aprendizaje cooperativo se construye una mentalidad solidaria.
PROYECCIÓN SOCIAL.
Con esta estrategia buscamos que la comunidad educativa se forme como “verdaderos cristianos” haciendo realidad desde la filosofía lasallista la opción preferencial por los pobres; logrando así la concreción de un proyecto de vida cristiano que privilegie la justicia social y la democratización del conocimiento. El joven Bernardino se compromete con los miembros más frágiles y vulnerables de la sociedad, en este caso, los niños, niñas y jóvenes pobres de la ciudad.
GENERACIÓN Y APROPIACIÓN DEL CONOCIMIENTO.
Formar ciudadanos en la era del conocimiento implica generar capacidades y habilidades en el manejo de nuevos saberes de la comunidad educativa, para esto se trabaja en los frentes de: construcción de capacidad docente, consolidación de un currículo secuencial, desarrollo de competencias y proyectos de investigación e innovación.