El Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas o Hermanos de la Salle, fue fundado por San Juan Bautista De La Salle, Patrono Universal de los Educadores, en Reims-Francia, en 1681. El Señor De La Salle revolucionó todo el sistema educativo de la época y nos dejó como herencia pedagógica: los grados o niveles académicos de acuerdo con las habilidades y logros de los estudiantes; el método de educación simultánea, la enseñanza en la lengua latina en lugar del latín; y las escuelas normales o pedagógicas para la formación de educadores.
Los Hermanos de la Salle estamos presentes en todas las modalidades educativas conocidas en el mundo. Trabajamos en más de ochenta países y dirigimos centros de educación primaria, secundaria y universitaria.
Los Hermanos de La Salle somos religiosos educadores que profesamos votos de pobreza, castidad, obediencia, servicio educativo a los pobres y promesa de vivir en comunión fraterna. No somos sacerdotes, por lo tanto no decimos misa ni confesamos.
LA POBREZA significa que los Hermanos llevamos un estilo de vida sencillo, y que todo lo compartimos comunitariamente. Los Hermanos poseemos todo en común, compartimos nuestros bienes y ponemos a disposición de los demás nuestra propia persona, nuestro tiempo y nuestros talentos.
LA CASTIDAD es el voto por el cual los Hermanos elegimos una vida comunitaria de renuncia y solidaridad. No contraemos matrimonio, con el fin permanecer disponibles para servir a los demás, inspirados en el ejemplo de Cristo dentro de un amor Universal.
LA OBEDIENCIA significa que los hermanos elegimos entre nosotros mismos nuestros propios dirigentes, para que nos guíen a nivel local, nacional e internacional y nos comprometemos, de común acuerdo con ellos, a realizar obras que se nos encomiendan para bien de la Congregación y de las personas a quienes servimos.
El SERVICIO EDUCATIVO A LOS POBRES significa que los hermanos trabajamos para eliminar la ignorancia y promover el desarrollo de la persona humana, por medio de la diferentes formas de educación, especialmente para los más necesitados.
La educación en sus diversos aspectos constituye nuestra principal misión, pero también nos desempeñamos en la orientación familiar, la promoción humana en comunidades marginadas, la pastoral parroquial y diocesana, la elaboración y publicación de libros y revistas y la animación de convivencias y retiros espirituales.
Nuestra formación humana, espiritual y profesional es permanente y se prolonga a lo largo de toda nuestra existencia. Para ello realizamos estudios universitarios a nivel filosófico, teológico y pedagógico; profundizamos a la vez nuestra formación en la vida espiritual y comunitaria y enriquecemos nuestros conocimientos acerca de la historia de la educación y de la influencia pedagógica de los Hermanos de La Salle en Colombia y en otros lugares del mundo.
Vivimos experiencias enriquecedoras en el ministerio educativo y de la vida comunitaria, compartiendo el saber pedagógico y la sabiduría humana con los hermanos más experimentados.
Realizamos estudios a nivel de postgrado y participamos continuamente en eventos culturales, congresos y seminarios nacionales e internacionales.
¿Que hacemos en Colombia?
Los Hermanos de La Salle nos establecimos en Colombia el 19 de marzo de 1890. En la actualidad nos encontramos repartidos geográficamente en dos distritos o provincias: Bogotá y Medellín.
Los Hermanos que ejercemos nuestro ministerio educativo en la Universidad de La Salle pertenecemos al Distrito Lasallista de Bogotá, que comprende los departamentos de Cundinamarca, Santanderes, Meta, Caquetá, Guajira, Casanare y Bogotá D.C.
A nivel nacional, los Hermanos de La Salle dirigimos cuarenta y cuatro obras educativas en toda la geografía patria y de manera especial en 15 departamentos que cobijan 17 Diócesis y dos Vicariatos Apostólicos. En estas labores educativas colaboran eficazmente centenares de educadores, seglares y personal de administración y servicios, haciendo posible la atención a millares de alumnos, en Escuelas, Colegios y en nuestras Universidades Lasallistas. Los Hermanos junto con los profesores civiles, los exalumnos, los actuales alumnos y sus padres y el personal administrativo y de servicios, formamos la Gran Familia Lasallista.
El ambiente universitario lasallista es dinámico, variado y diseñado para fomentar la madurez humana y cristiana. Se propicia el cumplimiento de los reglamentos dentro de un clima de respeto y libertad, que lleva al estudiante a asumir su responsabilidad y a desarrollar su autonomía.
La Universidad se caracteriza por el énfasis en la formación HUMANA, CIENTÍFICA, INVESTIGATIVA, SOCIAL Y CRISTIANA de los futuros profesionales.
Hoy, el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, conformado por 6.142 Hermanos, sigue dando respuestas educativas de alta calidad en los cinco continentes y en 80 países: 22 de África, 22 de América, 15 de Asia, 18 de Europa y 3 de Australia-Oceanía, atendiendo un total de 1.037 obras educativas, de las cuales 84 son de Educación Superior.
Estas 1.037 instituciones educativas albergan 897.625 alumnos de escuelas y colegios, así como estudiantes universitarios. En esta labor educativa estamos comprometidos directamente 2.548 Hermanos; 704 religiosas y sacerdotes; 37.695 hombres seglares y 37.963 mujeres seglares, según las estadísticas del Instituto a 31 de diciembre de 2001, lo que sumado nos da la no despreciable cifra de 79.153 personas plenamente comprometidas en la educación humana y cristiana de la niñez y de la juventud. Si a esa cifra añadimos el personal administrativo y de servicios y a los padres de familia, constataremos que los comprometidos como lasallistas en educación somos muchos más. (Cfr. Memento 000-2001HH.EE.CC)